¡¡Déjame en paz!!

De pronto llega un día en el sientes que tu  hijo querido, tu adorable hijo, tan bueno, tan alegre y que te contaba tantas cosas…se convierte en un personaje distinto por completo y ¡horror, madre mía! qué puedo hacer…no hay quien lo entienda, discute y discute, protesta y luego se encierra en su cuarto durante horas.

Intentamos hablar con él, pero nos bloqueamos ante un primer rechazo y al final acabamos pensando… ¡ya se le pasará! ¡Será mejor dejarlo en paz!
un extrano en casaEs tiempo de cambios y de saber adaptarse a los mismos, aparecen nuevos conceptos (como el de la intimidad), nuevos límites e incluso nuevos tipos de relaciones. Es mejor saber que debemos seguir haciéndoles mucho caso, aunque parezca que no lo quieren, saber que en la medida en que nos hayamos comunicado con ellos, lo seguirán haciendo, eso sí, de una manera distinta. Hemos pasado de llevarnos medio bien a no llevarnos para nada, pero recuerda que quien está sufriendo en su interior los cambios no eres tú sino él, que aunque a veces no haya quien lo entienda, es él el que siente que no le entienden y lo vive con cierta pena.

Por esto, aunque te lo pida, “no le dejes en paz”, respeta sus tiempos y momentos pero hazle mucho caso y sigue intentando comprenderle. Toda la empatía te será devuelta algún día, ¡ya lo verás!

Dejadme que os recomiende hoy la lectura de “Un extraño en casa”, de Victoria Cardona, apetecible libro para salir de dudas.