Día del padre

Dejadme que en el día de padre, le dedique unas palabrillas al mío.

Mi padre con sus defectos y virtudes, ha sido y es, fuente de sabiduría para mí. No sé si será porque nos parecemos mucho o lo que es peor, porque cada vez nos parecemos más, pero siempre me he sentido estrechamente unida a él.
Él no lo sabe pero son muchas las frases que me ha ido regalando y que ahora utilizo yo con mis hijos…quién me iba a decir que de mayor yo también diría: “¡y yo quiero un caballo!!”, os diré que es el  mejor recurso para poner fin a una discusión con un niño que pide y pide sin parar algo que se le ha antojado.
Pero la más importante de todas es “no hay fracasos en la vida, sino experiencias”. La primera vez que me la dijo yo era aun pequeña, estaba serio pero tranquilo y yo había sacado una mala nota en alguna asignatura, como era la primera vez estaba agobiadilla y él me sentó en sus piernas y me dijo la famosa frase…luego vinieron muchas otras veces y cada vez que me pasa algo parecido me acuerdo de aquello. Por fin he comprendido que no se trata de aplicarla cuando nos sucede algo malo, sino que es una actitud ante la vida y que ayuda a levantarse cada día con ganas de intentar hacer las cosas mejor.
Muchas gracias papá.