El interés por los demás

El interés por los demás tiene que concretarse como todo y una vez más lo diré, en acciones. Hace tiempo os hablé de la empatía como preocupación real por el bienestar de los demás, la involucración (más o menos limitada, dependiendo del tipo de relación establecida)que se agradece por ejemplo cuando viene de un jefe que parece estar todo el día pensando en resultados o de un amigo al que hace mucho que no vemos.

Es hora de ponerse a trabajar en esto y te pregunto ¿Cuánto sabes de los que te rodean? ¿Conoces el estado civil de tus empleados?, ¿Tienen hijos o no? ¿Tienen algún problema personal importante? Y ¿de las chicas que trabajan en nuestras casas?  Y ¿sabes si hay novedades importantes en la vida de tus amigos? ¿Cuánto hace que no les dedicas unos minutos?
Hace mucho tiempo le recomendé a un amigo mío, al incorporarse a un puesto nuevo con mas 10 personas a su cargo que comenzara con unos minutos de presentación personal, que se diera a conocer, al menos un poco y que luego una vez establecida la línea de trabajo a seguir, fuera llamando de manera espontanea y sin un orden riguroso a cada uno de ellos a charlar a su despacho al menos 5 minutos en que pudiera “ponerse al día”, practicar  la escucha activa y tener al menos unos cuantos datos sobre esas personas a las que iba a ver todos los días y en definitiva iba a compartir tanto tiempo de su vida. Me consta que el consejo fue llevado a buen puerto   y que a día de hoy y lejos ya de aquel equipo, aun mantiene una buena relación con todos.
Ya sé que no trata de ser amigos de todos los que nos rodean, pero manteniendo la medida correcta, no hay que temerle a la involucración personal con aquellos con los que trabajamos a diario…al menos eso creo yo!!!Te garantizo que la mayoría te lo agradecerá.