Otro mundo

Permitidme que hoy divague un poco más de la cuenta. Este verano, observando a mis hijos entrar y salir de la piscina una y otra vez, recordé lo que siempre me ha gustado, a mí también, estar debajo del agua.

Supongo que a muchos os habrá pasado lo mismo, me pasaba las horas jugando dentro de la piscina, a veces con amigos y otras muchas sola, simplemente aguantar el aire o bucear hasta no poder más…ahora sé por qué me gustaba tanto.
bajo_el_aguaHuyendo de conceptos freudianos, que lo relacionen con una vuelta atrás, al seno materno o qué se yo, lo entiendo  como la forma más sencilla, sana y barata de evadirte de la realidad, lo más parecido a estar en otro mundo. Desaparecen por unos instantes el concepto normal de espacio, gravedad y sonido propios de aquí fuera, y uno si quiere, puede ser un ser acuático o creer que puede “volar”.

Algunos diréis que parece que estoy hablando de “drogas” y puede que en el fondo esa búsqueda de evasión esté muy relacionada con el asunto, pero yo lo que busco no es la evasión, ese es el contexto no el fin, sino el estar “solo” de verdad, en “paz” si es que uno lo está consigo mismo y con lo demás, pues en definitiva es lo que uno lleva dentro lo que le acompaña de por vida y recordemos que no debemos temer a la soledad, ésta nos proporciona el marco perfecto para encontrarnos conlo más importante.
El encuentro con todo lo que somos es el punto de partida para el análisis y el cambio cuando éste sea necesario…anímate a ello!!