Reírse mucho

Muchas veces me han preguntado cómo trabajar la autoestima en los niños, cómo conseguir que crezcan sanos (mentalmente), seguros y fuertes. Os diré que de todas las cosas que hacemos con ellos las que más perduran y tienen más transcendencia son los momentos en los que lo pasamos genial, aquellos en los que jugando (deliberadamente o no) nos reímos y disfrutamos con ellos, se nos pasa el tiempo sin pensar en “corregir o educar conductas”, simplemente acabamos con la sensación de haberlo pasado muy bien.

No importa tanto la duración, a veces con cinco minutos de risas y juegos es suficiente, el vínculo entre nosotros se estrecha, se facilita la expresión de sentimientos y es tanto el refuerzo que se consigue que el niño acaba pensando:”que feliz soy” (el niño aun no tiene en cuenta el factor temporal, no diferencia entre soy y estoy)
No hay mejor manera de fomentar la autoestima que desde ese apego y cariño, ya os lo he dicho alguna vez, lo más importante para crecer sanos, lo primero, es estar completamente seguros de que nos quieren de verdad.
Además no hay nada más divertido que ver “partirse de la risa” a un niño contento…