Un día horrible, 11S

Al igual que no se hacen grandes proezas, sin haber llenado primero el corazón de pequeños actos de buena voluntad y valentía, no se llega a la barbarie sin poco a poco haberse llenado de amargura, desazón y resentimiento.

11SEl inmenso poder del odio, comienza con una pequeña semilla, que germina y se enriquece con pensamientos que la hacen crecer y crecer. A veces, el jardinero que la siembra no eres tú mismo, digamos que viene de fuera, ni siquiera esas veces, aunque parezca justificado, debes dejar que gane terreno el rencor. Poco a poco irá arrasando con todo lo bueno y lo bello que encuentre por el camino, hasta invadir tu corazón, hacer de éste su hogar.No todos las personas somos iguales, ni somos capaces de lo mismo…aun así debemos recordar que también “los malos” algún día fueron niños, que rieron y jugaron,  que  no siempre les faltó el cariño de sus seres queridos. Pero en ellos sembraron la semilla del odio, otros factores (ambientales, sociales, personales…) hicieron que se convirtiera en un frondoso árbol, que les hizo perder el corazón e incluso la razón.

Arranca cualquier sospecha o duda que te esté llevando al resentimiento, al rencor, a la envidia, o cualquier otra forma de enfrentamiento humano…te sentirás liberado!!

Hoy, un recuerdo especial a las víctimas del 11S,y otras tantas víctimas de terrorismo.